También recibe el nombre de hipotético-deductivo, cuantitativo, empírico-analista o racionalista. Con este paradigma se quieren comprender las estructuras de la sociedad más que cuantificarlas, poniendo el foco en la subjetividad de las personas y su percepción de la realidad. A diferencia del paradigma cuantitativo, en este se utilizan otras técnicas fundamentadas en el análisis del lenguaje, como la entrevista, discusiones temáticas, técnicas de creatividad social, https://arequipadespierta.com/entrar-en-el-mundo-de-los-datos-con-el-bootcamp-de-tripleten-para-ganar-un-salario-por-encima-del-promedio/ entre otros. Por su parte, el enfoque cualitativo se relaciona estrechamente con las perspectivas dialécticas y estructurales de la realidad, centrada en analizar y comprender las respuestas de los individuos a las acciones y conductas sociales. El estructuralismo ve cada campo específico como un complejo sistema de diversas partes que se vinculan entre sí (en filosofía, el estudio de las relaciones entre las partes, y de estas con el todo, se llama mereología).

Características del paradigma

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Estos cambios pueden tener implicaciones profundas para la forma en que entendemos el mundo y nos relacionamos con él. En algunos casos, los cambios paradigmáticos son graduales y se producen dentro del marco existente, a medida que se acumula más evidencia y se refinan las teorías y métodos existentes. En otros casos, los cambios son más radicales y pueden requerir una revisión completa de los supuestos y enfoques anteriores.

Cambio coyuntural

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En este sentido, es muy utilizado en el ámbito de la lingüística, donde se emplea para referirse a todo un conjunto de palabras que, dentro de un mismo contexto, pueden utilizarse de manera indistinta. De esta forma, un paradigma científico establece aquello que debe ser observado; la clase de interrogantes que tienen que desarrollarse para obtener respuestas en torno al propósito que se persigue; y qué estructura deben poseer dichos interrogantes. Asimismo marca pautas que indican el camino de interpretación para los resultados obtenidos de una investigación de carácter científico. Antes de avanzar con la exposición del significado y revisar diversas acepciones que tiene la idea, debemos determinar el origen etimológico del concepto. En concreto se halla en la palabra latina paradigma, aunque esta a su vez procede del griego. Más exactamente viene de παράδειϒμα, que se forma a partir de la unión del prefijo para-, que significa «junto», y de la palabra deigma que se traduce como «ejemplo« o «modelo».

Kuhn y el cambio de paradigma o revolución científica[editar]

La edad de aparición corresponde a la época de nacimiento del concepto, a su génesis en el tiempo histórico; la edad de ractivación, al momento de inserción del concepto dentro de un sistema “que le da un nuevo sentido”; y la edad de recurrencia, a la etapa actual donde se revela “la potencia de fecundidad” del concepto, su valor y su eficacia en el trabajo científico efectivo. Un típico ejemplo de una comunidad científica que comparte https://noticianegocios.com/mexico/conseguir-un-salario-por-encima-del-promedio-en-el-mundo-de-los-datos-gracias-al-bootcamp-de-tripleten/ un paradigma se da en los congresos académicos. Si pensamos en un congreso sobre Santo Tomás de Aquino, quienes acudan compartirán los preceptos básicos y los sistemas filosóficos establecidos por el pensamiento tomista. La palabra “paradigma” viene del griego parádeigma, que significa “ejemplo”, “molde” o “patrón”. Platón utilizó la palabra parádeigma para designar un instrumento de mediación entre el mundo material y las ideas.

Las teorías, hipótesis, pasado y valores del investigador puede influenciar en lo observado. Estos paradigmas orientan a los profesionales y les dictan qué tipo de problemáticas tratar. Ejemplos de paradigmas de la investigación son el positivismo, el paradigma interpretativo, el sociocrítico, el constructivismo o el materialismo histórico.

Referencias

Este trabajo constituye un ensayo en el cual se intenta aclarar la polisemia del vocablo Paradigma. Para ello se utiliza una estrategia metodológica dual que procura, primero, hacer un análisis del tránsito histórico que el término ha recorrido en el seno del discurso científico y, simultáneamente, realiza un abordaje desde una perspectiva lingüística a través del cual dilucida las dimensiones literal, holística, contextual y subliminal del término. Con base en una indagación bibliográfica, se identifica un importante número de definiciones de paradigma, luego se tabulan y comparan con el fin de establecer curso de análisis de datos sus diferencias y semejanzas en relación con sus dimensiones ontológica, epistemológica, sociológica, axiológica, teleológica y metodológica. Se destaca la contribución de Thomas Kuhn al desarrollo fecundo del concepto durante su edad de recurrencia. Las definiciones revisadas constituyen variaciones sobre un mismo tema; siguen la línea metódica, con la excepción de Moreno, quien propone la noción de episteme como un concepto más abarcador que el de paradigma propuesto por T. S. Kuhn; y de Fritjoj Capra quien prefiere hablar de paradigma social en lugar del paradigma científico Kuhnniano.

Este concepto hace referencia a los diferentes tipos del comportamiento de la humanidad, de acuerdo a los diversos esquemas mentales que existen. Además, existen paradigmas personales, que se basan en nuestras experiencias, emociones, prejuicios y expectativas individuales. Estos paradigmas son únicos y cambiantes a lo largo de nuestra vida, y pueden influir en nuestra percepción y comportamiento en diferentes situaciones. No se puede dejar de mencionar que los paradigmas están vinculados a su época. La percepción y la valoración del entorno dependen del contexto histórico y no son aisladas.

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